Rumores, miedo, democracia

Una de las características más relevantes de una democracia es la vinculación que existe entre representantes y representados. Sin embargo, lo que tenemos en México es una distancia que parece que todos los días crece.

Alguna vez el escritor Jordi Claramonte Arrufat en su ensayo “Monstruos. Acercamiento a una pequeña teoría de las formas de la imaginación política” apuntó que “no nos asusta quien quiere sino quien puede”. Es decir, para que algo nos inquiete, tiene que haberse constituido de tal manera que susceptible de afectarnos.

En este caso, el hecho de que la inseguridad y la violencia sean una amenaza cotidiana para una gran parte de la población es el escenario ideal para que los rumores se extendiendan para crear  paranoia, básicamente porque es creíble,  porque es posible. Si alguien intentara correr el rumor de que la corrupción ha terminado o de van a aumentar los salarios de los trabajadores, creo que en definitiva nadie lo creería.

Por otro lado es preocupante que  la brecha que se advierte entre las autoridades y los ciudadanos siga aumentando.

El gran reto de las autoridades es recuperar la credibilidad ciudadana, lo cual solo se puede alcanzar si se logra adaptar y actualizar su modelo de comunicación para estar acorde con las necesidades impuestas por el cambio democrático y  crear una autentica comunidad informada.

Una información política de mala calidad, sesgada o superficial crea una opinión pública mal informada y reduce la relación entre gobernantes y gobernados a un mero juego, sin incidencia en el curso de las políticas.

Una comunicación democrática ayudar a construir una comunidad informada, para lo cual se requiere ampliar y fortalecer el derecho a informar y el libre acceso a la información.

Para lograr semejante propósito se vuelve esencial el aprovechamiento de las redes sociales por parte de las instancias gubernamentales, convirtiéndolas en autenticas redes de comunicación y de participación social, así como el uso de otros recursos que nos dan las nuevas tecnologías de comunicación, como los blogs, los foros, el intercambio de archivos y documentos informativos, sólo así se podrá impulsar una participación consciente y activa que contribuya a una mejor democracia.

Los ciudadanos tenemos además, la responsabilidad de informarnos con veracidad, sin ambigüedades y sin dejarnos intimidar e inmovilizar por las acusaciones infames y rumores que en nada abonan a nuestro desarrollo democrático, ser ciudadanos que deliberan y participan colectivamente en asuntos públicos.

piranhas-123287

En síntesis México necesita urgentemente restablecer la calidad institucional, afectada crisis de seguridad, recuperar el diseño de políticas de Estado, mejorar la educación y promover el acercamiento entre ciudadanos y autoridades. Esos objetivos serán alcanzables si evitamos que el miedo vuelva a ejercer su influencia dominante y disuasoria sobre la ciudadanía. Los cambios que debemos instrumentar sólo podrán concretarse activando un pensamiento crítico. Y el pensamiento crítico sólo es posible en una sociedad sin miedo.

Analinn Rivera D.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s